viernes, 23 de julio de 2010

OMURICE Sanvicentino.

Les presento un plato japonés moderno donde se fusionan dos culturas gastronómicas en un resultado sorprendente. El Omurice es la combinación de una tierna Omelette a la francesa que envuelve un relleno oriental de arroz y vegetales salteados al wok, ungidos por una salsa que recuerda al kepchup pero ampliamente mas suculenta. Hay infinitas posibilidades de Omurice, acá va mi versión Sanvicentina:

Primero: Tome dos puñados de arroz integral por porción a realizar, póngalos en una olla de buen fondo a tostar suavemente, debe remover los granos constantemente durante 2 minutos aproximadamente, hasta que perfumen con un agradable olor y se doren un poco. Luego agregue agua caliente hasta cubrir los granos con el doble de líquido. Deje cocinar tapado a fuego lento durante 20 minutos hasta que el agua se haya consumido, reserve tapado.

Segundo: Tome un sartén pequeño y ponga media taza de puré de tomates, algo de agua para diluir y una cucharada de azúcar, una de jengibre rallado y otra de ajo, deje reducir lentamente y al final agregue dos cucharadas de salsa de tamarindo, que podrá conseguir en cualquier negocio de productos orientales. Pruebe a punta de cuchara, si desea súmele salsa de soja para que sea mas salobre, apague el fuego y reserve a temperatura.

Tercero: Corte los vegetales de su preferencia para saltear al wok, calcule un tazón con vegetales por porción, los utilizados por mi fueron brócolis, chauchas, pimientos, arvejas, choclos , zanahorias , cebolla, ajo, jengibre. Ponga a calentar el wok a fuego alto hasta que tome buena temperatura, agregue un chorrito de aceite neutro y vaya salteando los vegetales por orden de dureza o resistencia al fuego, remueva constantemente, condimente con sal y si desea ajinomoto. Cuando los vegetales estén a punto adicione el arroz, remueva y riegue con salsa de soja a gusto, puede en este punto agregar brotes frescos o cebollín picado fino, para luego ir apagando el fuego y tapando el salteado.

Cuarto: Caliente a fuego medio una sartén grande mientras bate tres huevos con una pizca de sal. Uno de los secretos para que una omelette sea tierna es que los huevos deben batirse hasta que levantando el batidor hagan un hilo continuo sin cortarse, llegado a ese punto ¡No lo siga batiendo! pongalos en la sartén bien enmantecada, ese es el otro secreto, debe ser manteca, nunca use aceites. Cocínelo solo de un lado hasta que se solidifiquen los huevos. Acomodelo en el plato que va a servir y ponga el relleno sobre una mitad, y envuelvalo con la mitad libre del omelette. Tome la salsa y decore el omurice con arte, lleve la salsa restante en un cuenco a la mesa para ir agregando a gusto mientras disfruta en un ambiente calmo, y recuerde siempre: Una comida se sirve con todo lo que la rodea.

;)